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FINALIDAD:
El Guadalmedina (Río
de la ciudad) atraviesa el casco urbano de Málaga en
dirección N-S. Desde que, en el siglo XVI, transmutó
su régimen de tranquilo a torrencial, ha constituido
un permanente motivo de preocupación para la ciudad,
debido a las avenidas que, periódicamente producían
daños catastróficos, tanto de haciendas como de
vidas humanas.
Como consecuencia de la riada ocurrida
en 1.907, se adoptaron dos medidas estructurales, que pretendían
ser definitivas, para la defensa de la ciudad. Estas fueron
el encauzamiento del río en su tramo urbano y la construcción
de la presa de El Agujero.
La presa se diseñó,
exclusivamente, para cumplir el objetivo de laminación
de avenidas, por lo que se dispuso un amplio desagüe, permanente
abierto, atravesando en túnel el estribo izquierdo, cuya
sección era la encargada de limitar el vertido al cauce.
Además se dispusieron cuatro conductos de fondo, con
compuertas, que atraviesan el cuerpo de la presa. A embalse
lleno el túnel tenía una capacidad de 360 m3/
seg. y los desagües 60 m3/ seg.
cada uno.
La presa es de fábrica de
hormigón, con los paramentos recubiertos de sillería,
tipo gravedad, de planta recta, de 44 m. de altura.
Si bien estas obras han cumplido
satisfactoriamente los objetivos propuestos, estudios hidrológicos
más recientes mostraban que eran insuficientes para garantizar
la seguirdad de Málaga.
La construcción, aguas abajo,
de la presa El Limonero, que ofrece una garantía total,
dejó inutilizada a la presa de El Agujero, por lo que
se levantaron y enclavaron las compueertas de los desagües
de fondo y se demolió el aliviadero lateral, para facilitar
la comunicación entre aguas arriba y aguas debajo de
esta presa, sin crear diferencias de carga en el embalse de
El Limonero, que la inunda parcialmente.
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