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Las sequías y las inundaciones son los dos fenómenos meteorológicos que, en mayor medida, afectan a todo el territorio. La desigual distribución de las lluvias en el espacio y en el tiempo da origen a una acusada irregularidad en el régimen de los ríos y en todo el ciclo hidrológico. Sólo unas pocas cuencas del sector más occidental de Sierra Nevada mantienen un volumen de caudales de cierta importancia durante el período de verano y sus recursos, en conjunto, se pueden considerar excedentarios. Por el contrario, en la vertiente occidental, los cauces permanecen secos la mayor parte del año y, sin excepciones, durante los largos períodos de sequía, configurando las características ramblas, ríos sin agua. La evapotranspiración, que en la Cuenca del Sur es una de las más altas a nivel nacional y se podría definir como la disipación de la lluvia a causa de otros agentes como el viento y el sol, determina que sólo el 25% de las precipitaciones se incorpore al ciclo hidrológico como recursos superficiales y subterráneos y redunda en unos bajos índices de disponibilidad de agua por zonas y población habitante. La sequía estacional de verano coincide con uno de los momentos de mayor demanda, debido a las necesidades de los sectores turístico y agrícola. Frente a los largos períodos de sequía no son infrecuentes tampoco las tormentas torrenciales que, en el curso de unas pocas horas, pueden descargar en un solo punto del territorio caudales equivalentes a la precipitación media anual causando avenidas e inundaciones de consecuencias devastadoras y a menudo trágicas. Sequías y grandes avenidas han hecho más intensos los procesos de erosión y pérdida de suelo fértil, que en algunas zonas se ha evaluado por encima de 500 toneladas por hectárea y año, la tasa más alta a nivel nacional
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Parques nacionales
Parques naturales
Reservas Naturales
Parajes Naturales
Zonas Húmedas Protegidas
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Ambito territorial La Cuenca del Sur se extiende a lo largo del extremo más oriental de Andalucía, en una franja de unos 50 kilómetros de ancho y 350 de longitud, desde los términos municipales de Tarifa y Algeciras hasta la cuenca y desembocadura del río Almanzora, extendiéndose sobre una superficie de 18.425 km'. Las estribaciones de Sierra Nevada, con la presencia de las mayores cumbres de la geografía peninsular, jalonan una gran parte del territorio, lo que da origen a acusados contrastes climáticos y del régimen de precipitaciones. Mientras las lluvias son extraordinariamente generosas en la vertiente occidental, donde se pueden superar los 2.000 mm de precipitación media anual, que representan uno de los máximos nacionales, en las comarcas del subdesierto almeriense apenas se alcanzan los 200 mm., valor equivalente al de regiones saharianas. En más de un 50% del territorio las cuencas fluviales salvan desniveles superiores al 25%, lo que sumado a la irregularidad de las precipitaciones agrava la incidencia de los fenómenos erosivos y hace sumamente complejas la regulación y aprovechamiento de las aguas superficiales. La población residente en la Cuenca Sur ronda los 2.100.000 habitantes, a los que es preciso sumar al menos otras 600.000 personas que la eligen como destino turístico al menos una vez al año. El turismo y la agricultura intensiva bajo invernadero se han configurado como los principales activos económicos en la cuenca, lo que ha motivado que el perímetro costero concentre las mayores densi~ dades de población y, de modo muy especial, la conurbanización de la Costa del Sol -desde Málaga capital hasta Estepona~, que acoge al 41% de la población total de la cuenca. |